Bang bang! You're dead (three feet under) Klaus. KS.

Ir abajo

Bang bang! You're dead (three feet under) Klaus. KS.

Mensaje por Invitado el Lun Mar 17, 2014 5:36 pm

Al parecer por una vez en su patética vida el desgraciado de Watters había seguido sus palabras y se había llevado a Sophie de la fiesta. Después de calmarse y resolver el problema en sus pantalones había caminado fuera de la zona de los spots maldiciendo mientras evitaba que las efusivas parejas chocaran contra él y lo usaran como pared. En cuanto se integró a la multitud de personas que seguían en la fiesta y que habían encontrado el valor en las bebidas alcohólicas que los meseros no dejaban de repartir. Si lo que la tipa que estaba detrás de Rumour había planeado era emborracharlos a todos para que sus más oscuros deseos salieran a la luz, al parecer estaba resultando. La gente poco a poco había dejado de buscar pareja para bailar y ahora las buscan para gastar su tarjeta. Convirtiendo todo el lugar en una enorme orgia de fluidos corporales. Asqueroso. Recordó que tenía en el bolsillo de su saco una tarjeta más aunque no recordaba de qué color y poco le importaba. Las chicas de la fiesta ya no le interesaban, demasiada saliva de diferentes personas en una boca era peligrosa y contraer herpes era aún más asqueroso, además de patético. La buscaba sigilosamente por todo el lugar, al principio no creía que realmente fuera capaz de llevársela contra su voluntad de la fiesta. Ni siquiera podia creer que aquella interrupción había pasado, trataba de no pensar en ello pues era capaz de ir a buscar a Watters y meterle sus restricciones por el lugar más oscuro de su cuerpo. En cambio, tomaba otra copa de la bandeja del mesero cuando el rostro torturado de Sophie aparecía en su cabeza. Lo iba a matar solo por ese rostro. Tenía que encontrarla, Sophie no era la típica chica que seguía lo que su hermano le pedía y podia apostar que la castaña se había liberado del agarre de su hermano en algún punto de camino a la puerta.

La posibilidad de que Sophie no estuviera en el edificio le parecía tan remota. No podia ir a las habitaciones sin una tarjeta pero ya había tratado de estar sola con una botella de champagne antes y bien podrá haber conseguido otra botella y otra tarjeta. Se encontraba tan concentrado entre buscar entre la gente y cambiar su copa vacía por una llena, preferentemente de whisky, que puede que se haya sobresaltado un poco cuando la mano de Klaus golpeo su espalda. – Justo la persona que estaba a punto de buscar. – Mintió, aunque ahora se daba cuenta de que debió buscarlo desde un principio. – ¿Tienes una de las tarjetas spot verdad? La necesito... contigo, este lugar tiene demasiadas habitaciones. – No tenía que contarle toda la historia completa, parte del porque eran tan buen equipo era por la habilidad telepática que tenían. Era extraño pero Klaus sabía lo que Lucian necesitaba sin tener que decírselo. – Sé que está en el lugar todavía pero usa su habilidad para esconderse de todos – Habilidad que Lucian siempre había detestado. Repentinamente fue empujado por el castaño hacia el balcón, o ¿El mismo se había tropezado y llegado hasta ahi? Imposible su nivel de alcohol en la sangre apenas bordeaba el límite. – ¿Qué demonios? No me digas que estas molesto por lo que paso con la pequeña chica porque sería más que ridículo. – Era extraño que se comportara de esa manera cuando estaban en la búsqueda de la persona que realmente le interesaba esa noche.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Bang bang! You're dead (three feet under) Klaus. KS.

Mensaje por Invitado el Lun Mar 31, 2014 6:41 pm

Las chicas te vuelven loco. Debía de haber algún estudio en algún lugar remoto y lleno de libros que lo probaba porque era verdad, indudablemente. Dinah se había marchado porque siempre se estaba marchando y las manos de Klaus temblaban sólo un poco escondidas dentro del bolsillo de sus pantalones. Se sentó en el curioso sillón de pálidos tonos rosa bordado con dorado que lucía como que debía de estar en casa de abuela de alguien, dominando un salón de estar lleno de fotografías de nietos, de no ser por los ridículos cojines con formas de corazón y de bocas apretadas en un beso. La habitación estaba inmaculada —nadie más la había utilizado, dedujo—, la alfombra pulcra y sin marcas de zapatos torpes arrastrándose con más brío que destreza, las cortinas cerradas con discreción y la luz no era más que una sugerencia de iluminación. En general, la ambientación era deliciosamente íntima.

La besé. Bueno, no. No exactamente. Pero la había tocado y la había tenido cerca y no había, no había muchas chicas que lo hicieran sentirse así — como si acabara de tocar un enchufe. Como si acabara de morder un rayo, con los ojos bien abiertos porque no quería perderse ni un momento de aquella locura. Se levantó de un saltó, cruzó la habitación en un par de zancadas, y cerró tras de sí con un click silencioso para no molestar a cualquier otro que estuviera consiguiéndose algo de suerte en algún lugar cercano. El ver a Lucian fue como encontrar la guinda del pastel —perfecta oportunidad para alardear un poco; ¿oh, así que la chica que me gusta te besó? pues te gustaría saber lo que yo hice— y le dio un golpecito en la espalda para llamar su atención, mordiéndose el labio para oscurecer un poco su sonrisa (Lucian se burlaría de él, de todos modos... pero no intentarlo era demasiado patético).

Hola - hey, Lucian —dijo, eufórico—. Um, ¿qué has estado haciendo? ¿Fuiste a hablarle a Sophie? ¿Ya - ya ocupaste todas tus tarjetas?

Sentía el corazón latiendo tan rápido que le sorprendió que el mundo no se volviera borroso con la fuerza de su pulso. Asintió un par de veces más de las necesarias cuando Lucian inquirió sobre una tarjeta que podían ocupar para charlar — toda la suavidad y los modales de caballero lo habían abandonado para revelar como se sentía cuando Dinah lo miraba de cerca, con esa media sonrisa que lucía burlona: torpe, nervioso, asustado y tan excitado que de abrirse las venas le saldría azúcar, dorada y caliente y líquida. Lo empujó con un codo hacia un balcón y cerró la puerta corrediza con un chasquido.

Molesto —repitió, las esquinas de su boca alzándose sin su permiso. Se echó a reír, ruidoso y sincero y puro Klaus en presencia de su amigo más cercano, aquél con el que enterraba cuerpos en el bosque y le cambiaba el ringtone del celular a canciones de ABBA cuando tenía una reunión con Mithian—. No - no, no estoy - claro que no - quiero decir, me molestó un poco... ¿supongo...? Pero fue como envidia y al final da igual, sinceramente. A ver, ni te enfades.

No, espera - págale de vuelta, susurró la voz que lo metía en problemas desde que tenía memoria y, como cada vez, Klaus le hizo caso a pesar de cada advertencia de su sentido común. Nadie mira hacia atrás para recordar las ocasiones en que fuiste listo, después de todo.

De hecho —empezó— para demostrártelo...

Lo tomó con firmeza: una mano detrás del cuello, la otra en la curva de su mandíbula, y lo acomodó contra la puerta para evitar que escapara antes de besarlo rápido y feroz, sin muchos aspavientos y con nada de la sutileza que usaba para hacer querida a una chica; le metió la lengua a la boca, lamió su paladar - sus dientes chocaron con un pequeño sonido - y luego Klaus lo soltó, mordiéndole el labio como en advertencia y se alejó de un salto, riéndose como el maniático enamorado de la adrenalina que era por debajo de la fachada de chico de clase alta.

No estaba celoso de ti —sugirió con coquetería exagerada—. Estaba celoso de ella...

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.